Los padres de ella

En cuarenta y ocho horas, aterrizarán en este nuestro hogar, los padres de mi santa y he de reconocerlo, estoy más tenso que la cuerda de un violín, o como diría ese gran pensador y faro de los designios futbolísticos españoles, no me cabe un pelo de gamba por el culo. Por más que lo pienso, no me hago a la idea de conocer a los SUEGROS. Y desde luego, mucho de menos de pasar con ellos otros dos días de actividades indefinidas, y es que ese es otro punto de conflicto. ¿Qué hacer con ellos? ¿Adonde les llevo? Y si a eso le sumas, que no tengo ni idea de qué hablar y si es o no conveniente que sea como yo mismo, el fin de semana no es que tenga visos de resultar ideal. Nunca pensé que diría esto pero, !qué ganas tengo de que sea lunes!

 

1 Comment:

  1. Anónimo said...
    Menuda desilusión se van a llevar.
    Pobre gente.

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