La leyenda del santo bebedor

"A mí no me gusta que me digan 'no puede ir usted a tanta velocidad', 'no puede comer hamburguesas de tanto' o 'se le prohíbe beber vino', déjeme que decida por mí, que en eso consiste la libertad. Es como los letreros que dicen 'No podemos conducir por ti'. ¿Quién te ha dicho que quiero que conduzcas por mí? Las copas de vino que me tomo, déjeme que las tome tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie" José María Aznaren la entrega de la medalla de la Academia del Vino en Valladolid.

Está claro que nadie te dice cuanto debes de beber, Jose Mari. Que estuviera ebrio es la única explicación de que osara a pronunciarse de esa manera. No sé si es peor que se trate de un discurso populista por el lugar donde se pronunciaron esas palabras o que el ex-dirigente represente los tópicos retrogrados y arcaicos que se tratan de enterrar. Aunque dicen que los borrachos siempre dicen la verdad.

 

1 Comment:

  1. Anónimo said...
    Me recuerda a Charlton Heston y la asociación del rifle esa.
    Claro que Heston no ha sido presidente del gobierno de su país.

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