Ascensor hacia el cadalso

El camino ha sido lento pero seguro. Paso a paso, sin desviarnos del destino marcado, y mientras otros dedican el día de hoy a recuperarse de la resaca por el campeonato o la permanencia, la Real se despide de la categoría de honor, tras cuatro años de travesía a su posición natural. Si de algo no pueden tacharnos, es de incasables y constantes.

Muchos seguidores llorarán recordando que la división de plata rompe con cuarenta años de permanencia en la élite, pero es evidente que su dolor no es más que la angustia a sabiendas que el retorno no sólo será difícil, si no prácticamente imposible. Como bien dice Miller, si en Primera, Anoeta estaba vacío, en Segundo podrían echar abajo los graderíos.

El proceso de la Real no es más que una consecuencia de la selección natural. Los menos aptos se quedan atrás y el equipo ha demostrado a lo largo de las últimas temporadas su incapacidad para seguir el ritmo de la competición. La Real ha obtenido lo que se merece, todo equipo alcanza la posición de la que le hacen merecedor sus capacidades, aptitudes, carácter, tesón, ilusión y, ante todo, juego. Por mucha tradición que recoja la historia, no hay ninguna entidad que se merezca una plaza por ser simplemente quien es. Mantener convicciones de ese tipo sólo agrava el dolor en el momento de la ejecución.

No es el momento de buscar culpables. No se quisieron señalar en el momento en el que empezaron a lastrar el equipo (el bandolero Astiazaran con sus grandes desembolsos y el cobarde Fuentes y su secuaz Bakero con sus promesas de un gestión modélica desmentidas antes incluso de iniciar la competición) y echar la vista atrás sólo servirá para hurgar en la herida. Momento de cambios profundos, empezando por la necesidad de aumentar la masa social y de la identificación del club y la ciudad.

Permitidme una frase a modo de epílogo, un aviso para los supervivientes. Si esta competición expidiera más certificados de defunción, hubiésemos visto más ataúdes este domingo. Y cuantas más veces juegues a la ruleta rusa, más posibilidades hay de perder algo más que la partida.

 

1 Comment:

  1. Leire said...
    Respecto a tu epílogo, tienes razón... el Betis se ha salvado por lo pelos y lo tendrá difícil este año. :)

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