Mostrando entradas con la etiqueta Deporte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deporte. Mostrar todas las entradas


Atlas de la geografía humana



"We support the Latin community. They are apart of the 12 tribes of Israel. It 1 Nation under YAH (God). Let's come together. Shalom!! 1love"

"Apoyamos a la comunidad latina. Son parte de las doce tribus de Israel. Una nación bajo un dios (Yahvé). Todos juntos. Shalom!!"

Amare Stoudamire, en su Twitter en referencia a la nueva ley que se está discutiendo en Arizona sobre la posibilidad de que las autoridades puedan detener a aquellos que considere sospechosos de ser inmigrantes legales.

0 comentarios  



Run


Esta generación es afortunada porque hemos visto superar la insalvable barrera de las siete medallas de oro en natación.

Porque hemos comprobado que se podía llegar primero a París en más de cinco ocasiones consecutivas.

Porque nos sorprendimos al comprobar que los españoles en el fútbol sabían algo más que llorar en cuartos y que en el baloncesto, no siempre ondea la bandera de las barras y estrellas en lo más alto.

Porque observamos aliviados que ganar jugando bien sí es posible, incluso por triplicado.

Y porque maravillados, comprobamos que el hombre puede volar... y seguro que más rápido aún.

I'm ready. Are you ready? Let's go!

1 comentarios  



Cuestión de honor


Directo al grano. Ayer Juan José Anaut, redactor en el diario Marca, escribió lo siguiente, con motivo de los pitidos de los aficionados de ambas hinchadas que disputaron la Copa de rey de fútbol en el estadio de Mestalla:

Un comportamiento indigno

Lamentable. Es la única palabra que se me ocurre para calificar el comportamiento de los hinchas del Athletic y Barcelona en los instantes previos a la disputa de la final de Copa. La tremenda pitada con la que saludaron la presencia del primero de los españoles, el Rey don Juan Carlos, y con la que acompasaron el himno de España sólo refleja la intolerancia de algunos. Lo que debía ser la fiesta del fútbol español se convirtió en una demostración de la falta de respeto que algunos tienen por lo que no comparten. Esto es fútbol y no política, así que dejemos las demostraciones de nacionalismo para otros ámbitos. Aquí se trata de disfrutar del balompié y el que no quiera tararear el himno, que se calle, pero que no falte al respeto. Claro que con el silencio previo de Macua y las declaraciones sobre países y naciones de Laporta es mucho pedirle a una masa enfervorecida que se comporte con educación y respeto.

Este comentario fácil, demagogo del periodista del medio deportivo es fácilmente rebatible. En el último partido de la selección española, contra Turquía en el estadio Santiago Bernabeu, los aficionados de la rojigualda pitaron de igual manera el himno de los otomanos, pero en aquella ocasión no leí decenas de reseñas ni escuché cientos de comentarios sobre el mismo. El desprecio del orgullo. Por más que lo analizo, no encuentro diferencia entre los habituales silbidos y abucheos de los locales ante los visitantes, los insultos a jugadores y entrenadores del equipo rival y árbitros de escasa o ni siquiera merecedora fortuna. Bueno, sí que la que encuentro en realidad. Es la facilidad de manejar un discurso chovinista respecto al sonido de viento de ayer. La justicia y la honra no venden periódicos. Le espero en este mismo lugar, con esas mismas palabras, la próxima ocasión que la afición merengue silbe a un jugador, cuando la del manzanares lance un botella de ginebra o la getafense haga ruidos simiescos. Aguardaré en su columna para escuchar su airado discurso cuando en Sevilla se asomen los palos y las bengalas, cuando Galicia vuelen los estandartes. Aquí me encontrará dispuesto a ser aleccionado cuando no suene el himno chino o las banderas sean izadas del revés.

No resulta un comportamiento indigno la lección de civismo que demostraron los seguidores del Athletic al señalar al inhumano que lanzó una lata a Alves. No es llenar un campo de fútbol, o realizar multitudinarios homenajes y despedidas a sus héroes lo que hace grande a un club y a unos seguidores. Les hace dignos reconocer su humildad, mantenerse firmes ante la adversidad, y sobre todo, su hambre de orgullo y respeto. Y ayer, al señalar al infractor, se alimentaron del mío.

0 comentarios  



Un loco a domicilio

El refuerzo invernal de la Real Sociedad es, esencialmente, conocido por esto:



Aita, ¿por qué somos de la Real?

PD: Afortunadamente, nociones balompédicas tiene (ocasionalmente).

2 comentarios  



Lo que la verdad esconde

Oro: Elemento químico de núm. atóm. 79. Metal escaso en la corteza terrestre, que se encuentra nativo y muy disperso. De color amarillo brillante e inalterable por casi todos los reactivos químicos, es el más dúctil y maleable de los metales, muy buen conductor del calor y la electricidad y uno de los más pesados. Se usa como metal precioso en joyería y en la fabricación de monedas y, aleado con platino o paladio, en odontología. (Símb. Au). Igualmente, distinción que se concede en algunas competiciones a quien consigue el primer puesto de la clasificación.

Plata: Elemento químico de núm. atóm. 47. Metal escaso en la corteza terrestre, se encuentra nativo, en granos o vetas, y en algunos minerales. De color blanco, brillante, con sonoridad peculiar, muy dúctil y maleable y muy buen conductor del calor y la electricidad. Se usa como catalizador, en la fabricación de utensilios y monedas, en joyería y en odontología, y muchas de sus sales tienen empleo en fotografía por ser sensibles a la luz. (Símb. Ag, de su denominación latina argentum). Asimismo, distinción que se concede en algunas competiciones a quien consigue el segundo puesto de la clasificación.

Alquimia: Conjunto de especulaciones y experiencias, generalmente de carácter esotérico, relativas a las transmutaciones de la materia, que influyó en el origen de la ciencia química. Tuvo como fines principales la búsqueda de la piedra filosofal (materia con que los alquimistas pretendían hacer oro artificialmente) y de la panacea universal.

Árbitros: persona o figura que cuida de la de la aplicación del reglamento en algunas competiciones, cuyo criterio se considera autoridad y a que a través de la volubilidad del mismo puede convertir el oro en plata. Es decir, un alquimista invertido.
Mi aita tiene 63 años y hace 24, a punto de alcanzar la cuarentena, vio a una docena de tipos colgarse la medalla de oro. Yo el próximo año inauguraré los traumáticos treinta, y ayer vi a España ganar la medalla de oro olímpica que, por un error administrativo, burocrático, parecía plata sobre su pecho.

En realidad no. En realidad España perdió la final porque en definitiva las competiciones deportivas no son más que sumas y restas, aritmética pura, y sumaron menos puntos que los estadounidenses. Por mucho que traten de consolarnos con las frases hechas de plata dorada, o artificios semánticos en ese sentido, la realidad es que estos doce jugadores conforman el segundo mejor equipos de baloncesto olímpico. Pero si ésta es la una de las conclusiones inexorables alcanzadas, y otras más que igualmente no podemos negar.

Primera, España es el equipo que mejor baloncesto desarrolla de las selecciones que han competido en la modalidad de baloncesto en estos juegos olímpicos. Tan sólo Lituania podría llegar a discutir esta afirmación. Los esforzados argentinos se han convertido en un ejército valeroso pero diezmado y en ocasiones insuficiente. Los lituanos son competitivos, lo llevan en la sangre, pero en ellos no existe ese virus de excelencia que se ha propagado entre los españoles de esta generación. Si hay un equipo que merece la pena ver, ese es el actualmente y hasta dentro de cuatro años subcampeón olímpico.

La segunda de las conclusiones es el manido factor de arbitraje. Todo aquel que maneje unas nociones básicas del reglamento FIBA de baloncesto, ha observado las cantidad de infracciones de pasos realizadas por los estadounidense a lo largo del torneo, dado que en su liga, la normativa respecto al movimiento de pivote es distintita y están acostumbrados a otros movimientos automáticos. Un buen amigo comentaba ayer que lo flagrante no eran los pasos, una batalla perdida y que pudiera no ser tan determinante, si no el distinto baremo de los colegiados en cada uno de los campos. En partido de cuartos de final contra Australia, fueron a éstos a los primeros a los que les indicaron pasos y puedo asegurar que los americanos habían cometido la reiterada infracción en multitud de ocasiones anteriores. La excesiva bula recibida por la supuesta principal potencia no ha hecho si no rebajar el mérito de los victoriosos y elevar el grado de sacrificio y excelencia de los vencidos. Y por supuesto rebajar el crédito, ya lastrado por sus caseras actuaciones los colegiados europeos a lo largo de la competición. Empezando por Arteaga, supuesto hijo de una saga superior como se les presenta a los árbitros españoles, siguiendo por la supuesta eminencia en las infracciones por movimiento del pie de pivote, Lamonica y por el duro y punitivo Brazauskas. Me pregunto con qué derecho pitarán pasos en un partido de Euroliga vista su incompetencia o su prevaricación a lo largo de los Juegos.

Tercero y último. En cada campeonato internacional no-continental de baloncesto, la cuestión a priori es siempre la misma: ¿batirá alguien a los norteamericanos? ¿Existe una supremacía de los NBA sobre el resto del mundo? Yo odio la NBA. La aborrezco. La ausencia de un equilibrio en el juego, de ideas, de la primacía del juego en equipo respecto a las individualidades. El correcalles, la sobreprotección de las estrellas y la justicia en función de la clase social del jugador, la falta de sistemas, de la colaboración, el juego conjunto... Si a eso se le añade la egolatría, el narcisismo, el desprecio por el contrario, la barata solemnidad y la ausencia de deportividad, la humillación es el único de los destinos que mi mente puede considerar para ellos. Es incuestionable su superioridad física pero la destreza, la técnica y la amplitud de habilidades han sido sustituidas por músculos. Citius altius fortius pero nunca mejor. Son el Cirque du Soleil, para lo bueno y para lo malo. Son atletas superiores, pero no es un mejor equipo. Por mucha medalla de oro que lleven colgada.

1 comentarios  



La gran final

Hay un momento que resume la euforia generada por la victoria de España sobre Rusia y que alcancen una final de una competición de naciones desde hace 24 años. La protagonizó ayer un aficionado del equipo victorioso, que se lanzó frente a un objetivo de una cámara de televisión y espetó:

- ¡Cariño, que me quedo aquí todavía! ¡Mándame mudas!

0 comentarios  



La naranja mecánica



Probablemente este post les gafe y a partir de ahora muestren un juego rácano y conservador, resultadista al más puro estilo Clemente, pero si nunca has visto fútbol, empieza por ver a estos once tíos de naranja que la están liando por la zona autriaco-helvética. De cabeza a pesar de medir menos de metro ochenta o llevar a un contrario colgado al cuello, con la espinilla, sin ángulo, a la media vuelta... de cualquier forma son letales.

PD: para aquellos que se atreven a compararlos con España, estos tipos han ganado en la última semana por tres goles de diferencia a los finalistas del pasado mundial. La "furia", de momento, ha batido a unos albinos con morriña de la gélida esteoa siberiana.

2 comentarios  



Doce hombres sin piedad



Después de la famosísima liga del herrerazo, el doloroso retorno del hijo pródigo (Garbajosa), el traumático año pasado, lleno de divorcios, despedidas y otras dolencias coronarias, el Baskonia se ha vuelto a apoderar del cetro de campeón. Parecía una quimera, que sólo en aquellos momentos en que los planetas se alinearan y el destino se dispusiera, podría repetirse. Y es natural. Desde su primera vez, allá en el 2002, tres finales de liga, cuatro finales de copa, otras tantas F4 (disputadas) y tres torneos de verano denominados Supercopa han tenido al equipo blaugrana como candidato y únicamente en dos torneos del KO, además de la totalidad de los trofeo Carranza del baloncesto celebrados, se ha alzado con la copa. Es por ello que se considera un logro ciertamente, a pesar de las críticas sobre cuestiones espurias y chovinistas que siempre acompañan a este equipo.

El trofeo en manos de Vidal, Splitter y Prigioni destacan dos certezas: son campeones y la temporada ha finalizado. De la primera ya se ha hablado y escrito, menos de que lo que quisiéramos todos los aficionados al baloncesto, independientemente de los colores. Hablemos de las segunda entonces, o mejor dicho, de su inmediata consecuencia, el análisis de la temporada. Uno a uno.

5. Pablo Prigioni: el capitán del equipo, lleve o no el brazalete. Uno de los líderes morales del vestuario, con Splitter y Vidal. El corazón y casi siempre el cerebro. Indispensable. Ha bajado su ritmo de manera evidente y en ocasiones flagrante. No ha sido el líder en asistencias y recuperaciones como en otros años. No obstante, su temporada ha sido buena.

6. Ander García: únicamente ha pisado el parqué en tres partidos y sólo ha tirado una vez (es su único apunte estadístico). Ha hecho el papel de salvoconducto, para cumplir el cupo de nacionales de la ley Llorente.

8. Rakocevic: ha roto el maleficio, ha enterrado la fama de gafe. A pesar de dos medallas de oro, en campeonatos del Mundo y de Europa, su único título hasta esta temporada era un Supercopa. Defensor nulo, afamado avaricioso de la pelota, de mala elección de tiro pero letal en posiciones cómodas y penetración, la entrada en la treintena parece haberle serenado. En el último tramo de la liga se ha observado una mayor capacidad de asistencia y visión de juego.

9. Sergi Vidal: la historia de siempre. Boom en mitad de la temporada que se diluye a medida que nos acercamos al tramo final. A pesar de ello se le ha visto a un buen nivel aunque sea una lástima que nunca vaya a llegar a ser un grandísimo jugador.

10. Zoran Planinic: un buen comienzo, una genial eliminatoria contra el Unicaja pero por debajo de su potencial. La ilusión que generó su fichaje no ha sido correspondida con su nivel de juego. Se nota en exceso la ausencia de Prigioni cuando Zoran toma el mando.

11. Lucho Fernández: mirar Ander García.

12. Teletovic: tras una pasada temporada muy discutido, en la dupla que formaba en el interior con Pecker, el jugador bosnio se ha erigido como un gran tirador, con un porcentaje del 40% en el tiro de 3 puntos. Lamentablemente se juego interior ha sido mínimo, con una media de 4 rebotes tan sólo dos tiros desde cerca de la canasta. Le falta postear y una mayor presencia en la pintura. Si se le encasquilla la metralleta, pasa sin pena ni gloria por el partido.

13. Simas Jasaitis: sin visos de recuperación. Con la salvedad de dos o tres partidos, las lesiones y algún otro problema que se ha traído de Israel, no se ha visto al gran jugador que todo el mundo sabe que es. El año que viene tiene una nueva oportunidad.

15. James Singleton: antes todo, profesionalidad. Su comportamiento ha sido intachable. La lamentable lesión a principio de temporada nos dejó con las ganas de comprobar la habilidad de este saltarín. En la final ha asomado un reboteador feroz, muy valioso en la canasta contraria, y un jugador explosivo, con apuntes de ser determinante en algunos partidos. Estamos ansiosos por verle la temporada que viene. Si su calidad como persona sustentaban la prórroga del contrato, su baloncesto confirman la decisión.

21. Tiago Splitter: el primer partido de la final fue el primer partido de su vida. Sin duda alguna. Imparable, definitorio, mágico. La ausencia de valor, de coraje, de orgullo, que algunos le hemos achacado parece cosa del pasado. Ha visualizado su papel de estandarte. Considero un acierto si es verdad que finalmente se queda. Uno o dos años marcando su supremacía sobre otros rivales son una buena inversión de futuro para su carrera.

33. Pete Mickeal: el MVP de la final y el alero alto que el Baskonia lleva años buscando. Lamentablemente es probable que ésta haya sido su única temporada. Su voluble personalidad le ha traicionado en momentos concretos, desestabilizando incluso al equipo. Personalmente, no le perdono la técnica que desequilibró el partido en la final de la Copa del Rey. Completo, de una técnica y un don superlativo que el Baskonia probablemente no quiera en sus filas.

45. Will McDonald: el tema de los cupos y el falso matrimonio para obtener la doble nacionalidad no presagiaban un buen comienzo de temporada para McDonald, que finalmente ha tenido una de sus más catastróficos años. Ha sido un cero a la izquierda, en ocasiones un lastre, pero en mi opinión, y dada su condición de comunitario, lo mantendría en plantilla para poder evaluar su estado partiendo de cero. De todas maneras, es más que probable su salida del club.


12+1. Neven Spahija. Discutido durante toda la temporada, ha alcanzado todas las finales y ha ganado dos. ¿Hay que ejercer la opción de renovación? Desde mi punto de visto, no. Es por todos conocidos que Querejeta es un amante de los entrenadores de mano firme, sargentos que dominen a sus jugadores, de los estandartes de la escuela balcánica. Spahija, croata de nacimiento, tiene un estilo más dialogante, de mensajes rápido y mucha palmada. El presidente considera que se le han subido a las barbas y para ejemplificarlo, apunta a la cantidad de sucesos extradeportivos. Si el remedio es Dusko Ivanovic, Ivcovic u otro de esa rama de preparadores, prefiero malo conocido que bueno por conocer. Pero considero que el futuro del Baskonia no está en su pasado. El equipo necesita otro sistema de trabajo, otro método, otro estilo. Necesita versatilidad, habilidad, creatividad, imaginación. Es el momento de dar un paso más. Es un equipo reconocido en el continente, de lo más regulares, con una estructura organizativa profesionalidad, eficiente, que necesita de un hito, marcado siempre por los títulos, que le defina como una grande. Y eso se lo da otro tipo de entrenador. Uno que no se escude en la defensa individual hasta la extenuación. Que no permita el suicidio como solución en finales apretados. Necesita un mago que le enseñe la prestidigitación, la supervivencia a través del completo dominio de la materia. Es el momento de alcanzar la madurez y la constricción no será lo que permita alcanzarla.

5 comentarios  



13 (tzameti)


¿Quién dice que el número 13 es está maldito? Nada de ilusiones de ignorantes y superticiosos apelando de 12+1. Y es que hay que celebrar que por fin, el niño, se ha hecho un hombre. Ha dejado atrás el tiempo de la s penurias, la constricción y las decepciones. De los sinsabores de empezar prematuramente las vacaciones. De mirar a lo lados y sólo ver derrotados. Eso se acabó. Es tiempo de victoria. 36 puntos -14 de 20 en tiros de dos y 8 de 8 en tiros libres-, 16 rebotes (3+13), 8 asistencias y 4 tapones lo atestiguan. Gasol ha ganado su primer partido de playoffs. El maleficio se rompió. A reescribir la historia.

0 comentarios  



El último gran mago

No es su mejor temporada. Ya no es líder de asistencias y recuperaciones. Quizás se le pueda echar en cara que se ha dejado llevar. Que se le va la pelota cada vez más. Que el "uruguayo" curra cuando le da la gana. Pero es el más grande. Pablo, esta noche te necesitamos. Sopla tus dedos y bríndanos un poco de esta magia. Nosotros pondremos el resto.

1 comentarios  



Orgullo y prejuicio

¿Os acordais de esto?

Venganza exigían unos, insulto lo consideraban la mayoría. Los ecos de las solicitudes de desagravio todavía redundan en el ambiente. Quizá por eso, por las reminiscencias de aquel incidente, en los Mundiales de pista cubierta de Valencia celebrados este fin de semana, el ganador de los 60 metros vallas, Liu Xiang, de origen chino, escuchó un himno, sí, pero el chileno, por un error de la organización. Eso en esta patria no es más que una chiquillada. Por eso mismo, decidieron rematar el error colocando la bandera nacional del letón Stanislavs Olijars, segundo clasificado, de manera errónea. Y como de orgullo, y sobre todo, de vergüenza, este país anda falto, muy falto, apenas ha ocupado espacio en los medios, en aquellos mismo que mostraban rojos de ira la traición, el culmen de la encerrona aussie en Australia, reconocer que aquí, las cosas, parecen obra de Manolo y Cía.

1 comentarios  



Ese oscuro objeto del deseo

Los cuatro días del baloncesto nacional por excelencia se han acabado y es el momento de realizar el análisis y las oportunas conclusiones (siempre desde el televisor, ya que no he podido conseguir ni una mísera entrada).

Equipos
Desde el testimonial Pamesa, que hasta en el calentamiento fue derrotado, el desastroso Barça, el dependiente Akasvayu y el combatiente Unicaja, pasando por el profesional Madrid y el diezmado iurbentia, hasta llegar al profesional pero poco versátil Baskonia y al deslumbrante Joventut.

Pamesa dio lástima en el torneo y las únicas palabras que se me ocurren es que se presentó al partido. Akasvayu pagó su elevada dependencia de Gasol, algo maltratado por los árbitros, y volvió a caer en cuartos de final. Unicaja, siguiendo con su tónica de este año, con un equipo diezmado por los malos fichajes y las lesiones, tiró de cuaderno de jugadas y del tesón de los jugadores y puso en aprietos al Baskonia. El Barça se mostró indolente, caótico, perdido y capituló ante el baloncesto sencillo y directo que plateaba el iurbentia. Los vascos cayeron en semifinales después de ver recompensada su ilusión con las semifinales y la derrota al menos por la mínima ante el eterno rival. Ataques sencillos, lucha constante, juego en equipo, la falta de medios justifica su derrota (ésta, y quizás futuras antes las bajas de Recker y Rancik). El Madrid perdió a Bullock y no pudo con los campeones verdinegros. Fue el equipo de la liga en los cuartos pero la ausencia del entonado escolta demostró un grado de dependencia del mismo. El Baskonia fue de menos a más, atenazado con los nervios del anfitrión posiblemente pero demostrando siempre sus carencias (ataques poco elaborados, raquíticas defensas, exceso de individualismo) que se engloban en la poca imaginación. El Joventut desplegó su juego característico, rápido, en ocasiones frenético, plástico, versátil e imaginativo. Con cierto grado de dependencia también de Rudy, y con el bajón de juego que sufre Barton, pasó apuros, pero al final ganó el mejor.

Una pequeña que me llamó la atención. La dependencia de todos los equipos respecto a uno de sus jugadores. Akasvayu de Gasol, Madrid de Bullock, Joventut de Rudy (Ricky es un genio pero no tiene todavía la entidad del jugador determinante que es su compañero hoy en día), iurbentia de Weis, el Barça de Lakovic (o de sus triples) y Baskonia de Prigioni. Unicaja y Pamesa son los únicos que no la observé, aunque seguramente perdieron por ello.

Aficiones
Siempre importantes aunque sólo se repartan la mitad del aforo, las furboleras fueron testimoniales (en mayor medida la culé), y de similar tónica la valenciana. Los gerundenses se mostraron ilusionados por el proyecto actual y fueron unos cuantos. Los malagueños fueron bastante menos que la anterior, probablemente por los problemas de conseguir abonos en esta ocasión. Imaginativa la de la penya, con su Ricky abusón y Esto es baloncesto. Respecto a las vascas, quedaron algo deslucidas ambas. La bilbaína, que no revendió sus abonos, fue en tromba, pero voces como De-fen-tsa deslucieron otros como Que bote La Casilla u otras referidas al miedo de los baskonistas como el arreón final de su equipo en los últimos dos minutos. La gasteiztarra, un clásico de las copas se vio deslucida por la burguesía baskonistas y por los dos principales sectores y guías, la txaranga e Indar. Más de uno lamentó que la copa fuera en casa. A pesar de ello, cumplió como siempre. (Inconmesurable con su Que bote La Casilla al finalizar la semifinal)

Capítulo aparte dos aficionado del Gran Canaria, que consiguieron hacer cantar Pio, Pio a todo el Buesa Arena.

Organización
Puede que exista alguna razón para repartir la mitad de los abonos entre seguidores y la otra mitad dedicarla a compromisos pero lo que parece que no tiene justificación alguna es pedir 200 euros para semifinales y final en taquilla, de abonos devueltos por socios de equipos derrotados, teniendo en cuenta que, inicialmente, el abono más caro para los cuatro días era de 230 euros. Otro abuso de poder, junto con el incremento de precios en un 60% respecto al pasado año.

0 comentarios  



El perdón



Más de uno debería aprender...

3 comentarios  



Los blancos no la saben meter.

No suelo leer los comentarios de opinión de los fanzines de los dos principales equipos de fútbol pero de vez en cuando, y para animar las aburridas mañanas laborales a base de polémica de bar, Rober me hace llegar alguno que otro.

No quería hablar sobre el tema eterno de los jugadores de primera y de segunda, en la palestra en la actualidad por el caso McDonald, pero la sarta de tonterías nacidas de la pluma de Víctor Mora, habitual generador de despropósitos sobre la pelota naranja en el boletín madridista AS. Copio textualmente sus palabras de la versión digital y paso a responder. (Como podéis comprobar, he dejado mi objetividad guardadita en un cajón, a la espera de temas más interesantes en los que emplearle)

Si el Tau fichara españoles... (Juan Mora,03/10/2007)

En tiempos fueron los comunitarios B; ahora, los comunitarios asimilados. El Tau siempre anda metido en líos, siempre está al borde del abismo, siempre lanza un desafío a la legalidad. Y los líos vienen siempre por lo mismo, por su rechazo al jugador español. Será por la relación calidad/precio, pero es el único club que se plantea esta cuestión. Todos los demás tienen jugadores españoles y así no se ven obligados a hacer filigranas para hacer la plantilla. Al Tau nadie le impide tener dos extranjeros; tampoco, los comunitarios que desee. Pero eso sí, tiene que cumplir el pacto de cuatro jugadores seleccionables en una plantilla de once. Pues ni aún así lo cumple en base a situaciones contractuales anteriores que se le respetan.

El Tau tiene, además de a McDonald, su estadounidense en conflicto, a otros dos, Mickeal y Singleton, éste lesionado, al lituano Jasaitis, al bosnio Teletovic, al serbio Rakocevic, al croata Planinic, al argentino con pasaporte italiano y casado con una española Prigioni y al brasileño con pasaporte español Splitter, no seleccionables estos dos. Españoles en la plantilla son Vidal y Lucho Fernández, de 32 años, fichado tras haber jugado en León, Calpe, Bilbao, La Palma, Los Barrios y Ferrol para ocupar obligatoriamente la plaza española dejada por el argentino Scola, quien jugaba con pasaporte español. Sin españoles útiles en el equipo, fuerza la entrada de comunitarios para dejar libres las dos plazas de extranjeros y de ahí le vienen los líos.


Mi respuesta:

La población de Vitoria alcanza las 231.865 habitantes, una base más que reducida para generar una cantera sólida y estable en un club de un deporte que hasta que las audiencias no demuestren lo contrario habrá que considerarlo minoritario. ¿Qué habrá que hacer entonces? ¿Pagar sobreprecios por jugadores limitados para que José Luis Llorente y José Luis Sáez tengan un pan que llevarse a la boca, o comportarse como una empresa eficiente y tratar de obtener recursos a bajo coste, de elevado rendimiento, y tratar de obtener una remuneración elevada de su producto? Esa materia prima se ha de buscar en un mercado más amplio que el local.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos estipula en su artículo 23 que "Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo", mientras que en el artículo 2 dice "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición". Es decir, que determinar una diferencia entre la tipología de jugador en función de su origen o lugar de nacimiento, parece, al menos, falta de tacto. En la vida real, no veo cupos en las empresas sobre el número de trabajadores extranjeros que puedan desempeñar su labor, pero en el deporte sí. La excusa es resguardar la cantera y evitar que la desertización de las elecciones o una considerable caída en su competitividad (por lo tanto, podrían eliminar los cupos en el fútbol)

Pero esa idea se basa en la potencial actuación negligente de los directivos de los clubes que favorecerían a los jugadores extranjeros en detrimento de los nacionales, una actuación más habitual en el fútbol. La nacionalidad del jugador no importa, sólo su calidad. El ejemplo de Calderón es el mejor. Si es bueno, jugará en la liga de primer nivel. Si no, se buscará un sustituto, sin ser relevante el origen.

Si jugara sin españoles el Baskonia se evitaría problemas. Y tanto, viajarías menos ya que no alcanzaría ni finales europeas, ni nacionales. Quizás no iría ni a la Copa de la liga (llamarla del Rey si no la entrega nunca es un insulto). Con su política de fichajes el Baskonia ha alcanzado dos finales europeas (tres Final Four), tres finales de liga (ganado una), tres copas del rey y tres torneos de la galleta... digo Supercopas en los últimos seis años.

Lo que exige el Baskonia es que se le considere asimilado o comunitario y en cuanto reciba el pasaporte, español a Will McDonald en virtud de su matrimonio con una nativa española. Lo que establece el Código Civil, por encima, entiendo, de las normas paridas por el contuvernio FEB-AEB que ven peligrar el trozo del pastel que el discurso nacionalista español les ha permitido mantener. Aquellos, que cuando surgió el caso de los comunitarios B, se llevaron a las manos la cabeza, deberían pedir disculpas al ver que tiene una selección campeona del mundo a pesar de las hordas de extranjeros que han tomado la ACB. El temor a la extranjero se llama xenofobia. Pero en el deporte, ese adjetivo sólo se le puede dar a la grada. Nunca al palco.

2 comentarios  



Ascensor hacia el cadalso

El camino ha sido lento pero seguro. Paso a paso, sin desviarnos del destino marcado, y mientras otros dedican el día de hoy a recuperarse de la resaca por el campeonato o la permanencia, la Real se despide de la categoría de honor, tras cuatro años de travesía a su posición natural. Si de algo no pueden tacharnos, es de incasables y constantes.

Muchos seguidores llorarán recordando que la división de plata rompe con cuarenta años de permanencia en la élite, pero es evidente que su dolor no es más que la angustia a sabiendas que el retorno no sólo será difícil, si no prácticamente imposible. Como bien dice Miller, si en Primera, Anoeta estaba vacío, en Segundo podrían echar abajo los graderíos.

El proceso de la Real no es más que una consecuencia de la selección natural. Los menos aptos se quedan atrás y el equipo ha demostrado a lo largo de las últimas temporadas su incapacidad para seguir el ritmo de la competición. La Real ha obtenido lo que se merece, todo equipo alcanza la posición de la que le hacen merecedor sus capacidades, aptitudes, carácter, tesón, ilusión y, ante todo, juego. Por mucha tradición que recoja la historia, no hay ninguna entidad que se merezca una plaza por ser simplemente quien es. Mantener convicciones de ese tipo sólo agrava el dolor en el momento de la ejecución.

No es el momento de buscar culpables. No se quisieron señalar en el momento en el que empezaron a lastrar el equipo (el bandolero Astiazaran con sus grandes desembolsos y el cobarde Fuentes y su secuaz Bakero con sus promesas de un gestión modélica desmentidas antes incluso de iniciar la competición) y echar la vista atrás sólo servirá para hurgar en la herida. Momento de cambios profundos, empezando por la necesidad de aumentar la masa social y de la identificación del club y la ciudad.

Permitidme una frase a modo de epílogo, un aviso para los supervivientes. Si esta competición expidiera más certificados de defunción, hubiésemos visto más ataúdes este domingo. Y cuantas más veces juegues a la ruleta rusa, más posibilidades hay de perder algo más que la partida.

1 comentarios  



La pasión turca

De despedidas seguimos por aquí. De la vergüenza, de la liga, esperemos que de entrenador, pero la más triste de todas, de un gran jugador. Erdogan, alias El Turquito o Morritos se despidió ayer del equipo y de la afición, de la peor de las maneras y en una situación funesta pero ese es ya otro tema, que daría para un post-ladrillo.

¿Qué será de nosotros si se marcha Erdogan?


2 comentarios  



Indiana Jones y la última cruzada

A la espera de que otros blogs, de confesos culés, como el de Miller o Rober, se hagan eco de la funesta noticia, quiero dar un pequeño aperitivo y mi homenaje personal a un icono del deporte en general, y del baloncesto en particular.

Este fin de semana se ha prodigado en malas noticias, esencialmente en el mundo deportivo y siempre desde el punto de vista propio o particular. El desenlace de la liga, la derrota del Baskonia y de la Penya, la victoria de Hamilton... pero hay una noticia, más bien un rumor en ese momento, que recorría los medio digitales y foros de opinión. Dejan Bodiroga se retiraba. El último mago de la pelota naranja se despedía del parqué y colgaba las botas.

Adiós a las penetraciones imparables, a ese estilo de tiro con los brazos juntos, a la figura impertubable, esencial y perfecta hasta en los finales a cara o cruz, ese ritmo candencioso y pausado, imposible de detener, al pivotar una y otra vez hasta encontrar un resquicio en el muro y anotar dos nuevos puntos...

Dejan lo deja. ¿Y ahora qué?

2 comentarios  



Memoria letal

A partir de ahora no será recordado como el gol del año, del siglo o de la historia. A partir de ahora será recordado como el gol fantástico que se marcó en la semifinal de copa que el Barça perdió 4-0 en la vuelta.

PD: el Sevilla juega la final de Copa del Rey, de la UEFA y todavía compite por la Liga. Si pierde las tres competiciones, ¿se seguirá hablando del buen año del equipo o la depresión empapará a Sevilla? Me recuerda al Bayern Leverkusen en 2002.

2 comentarios  



Los peores años de nuestra vida


Acaba de finalizar la participación del Baskonia en la Final Four de Atenas y sólo hay una palabra que puede definir el papel representado por el equipo: lamentable. Desde su primera participación en un final europea, el equipo ha ido desarrollando un juego cada vez menor. Si en la serie a cinco partidos contra la Kinder de Ginobili, un equipo inferior al finalmente campeón consiguió forzar un quinto partido con un cuarto encuentro memorable, en las sucesivas oportunidades el papel desempeñado ha sido de menor lustre. Tras unos años sin conseguir alcanzar las series finales, con la celebración en Moscú de la Final Four, Baskonia fue uno de los cuatro elegidos e incluso venció al anfitrión pero salió derrotado en la final ante un inconmensurable Maccabi de Jasikevicius. Tomó al año siguiente la revalida en Praga tras dejar al Panathinaikos en cuartos de final venciendo en el temible OAKA, pero esta vez hincó la rodilla en semifinales, nuevamente, ante los israelíes, con un juego efímero, liviano, reflejando un equipo desdibujado adoleciente de un desarrollo ofensivo claro. Al menos, el equipo limpió el hollín de ir a remolque de los macabeos durante la primera tanda en la final de los perdedores, venciendo al Barça y alcanzando el dudoso privilegio de nombrarse tercer mejor equipo de Europa.

Y este año... más de lo mismo. En realidad, menos aún, ya que, a pesar de que el abuso al que le sometió el anfitrión, Panathinaikos, no es comparable al del pasado campeonato, Baskonia sin la sección turca no ha conseguido vencer por el tercer puesto a un Unicaja diezmado, lastimado, lamiéndose las heridas del perímetro y de la pintura que han supuesto las bajas de Berni y Cabezas y la lesión de Santiago. La ausencia de un patrón ofensivo, la elevada dependencia de la estrella argentina, los pocos recursos alternativos, la tendencia a elegir la opción menos conveniente, la falta de carácter, la endeblez mental, son los síntomas de la enfermedad, al parecer, endémica. Y no parece que el cambio de patrón sea la cura, si no un placebo.

1 comentarios  



Cómo matar a la propia esposa

Aquellos que sigan de manera habitual el deporte de la pelota naranja conocerán a Jason Kidd, base de los Nets de Nueva Jersey, y el tormentoso divorcio de su mujer Juwana, que ha alcanzado en las últimas fechas. Lo que quizás no se sepa es que Kidd, tras su nuevo estado civil, ha variado su rutina en el tiro libre. Si antes lanzaba un beso al aire, en gesto de amor hacia su esposa, su nueva soltería le ha dado nuevos aires al proceso de tiro. Bueno, a eso y a su juego, ¿eh Toronto?


0 comentarios