Buenas noche y buenas suerte


Ver a partir de del minuto 5' 15''. Lo siento pero no he conseguido las imágenes por ningún otro lado.

El domingo pasado, y siguiendo de manera frenética el torbellino de información que generan las elecciones de cualquier ámbito público en los distintos medios de comunicación, pude ver el tenso ambiente que se generó en el medio televisivo del Grupo Planeta. Un ejemplo más de "las dos españas" y del clima de confrontación que no deja de crecer.

Lo que más me asombra es ese comentario que lanza la presentadora. Nunca había visto a un presentador menospreciar de esa manera la persona y la opinión de un invitado. Absorto me dejó la ausencia de profesionalidad por parte de un bosquejo de periodista , que solicitaba brevedad a José Bono, tras haber permitido al director de La Razón realizar un vehemente y más que extenso alegato en favor de la derecha y diatriba sobre una supuesta hecatombe de la izquierda, personificada en Rodríguez Zapatero. Doble rasero, la mitad de respeto.

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Election

Quizás influido por el ambiente preelectoral, o puede que traicionado por el subconsciente que urge por aflorar mi lado más oscuro, es decir, el político que hay en mi interior, lo cierto es que el arte, en la actualidad, pervertido de la oratoria, la negociación, la manipulación, la práctica de los tratos, acuerdos, coacciones que confluyen en la política ha adquirido una relatividad, como mínimo, sorprendente.

Si ya en los diarios las elecciones municipales, provinciales y en algunos casos, autonómicas ocupan páginas como si de un cuadernillo de verano se tratara, mi ocio también se ha visto contaminado por las banderas, el atril y el discurso. Hace un par de semanas comencé con Todos los hombres del presidente, la película de Alan J. Pakula sobre la investigación que Wooodward y Berstein, periodistas del Washington Post, realizaron sobre el caso Wastergate, que llevó a la dimisión del presidente Richard Nixon.
Sin que eso fuera suficiente y, al parecer, harto de deseos de enfangarme en la oscuras aguas de los congresos y senados, empecé a ver la primera temporada de la serie El ala oeste, cuyo estreno trataba de retrasar lo máximo posible para que el deleite fuese mayor.

El fin de semana no puede evitar dejarme llevar por la corriente de los datos, sondeos, cifras, probabilidades y estimaciones y seguí con Amén, del incansable Costa-Gavras, película sobre la extraña relación entre la Alemania Nazi y el Vaticano a finales de la II Guerra Mundial, el juego más político que religioso entre las potencias militar e ideológica. El domingo, mientras los medios inundaban sus espacios con los resultados de las elecciones virtuales, la Real ganaba al Celta 3-1 y la posibilidad de una conspiración vasco-navarra que favoreciera a los easonenses desató un debate a medio camino entre la política y el deporte, algo así como corrupto al cuadrado

Ayer George Clooney me hizo recordar la fatídica historia del senador Joseph McCarthy, que en el periodo de 1947-1957, persiguió todas aquellas tendencias y creencias políticas consideradas antiamericanas, esencialmente vinculadas al comunismo o un socialismo algo más radical. Su película Buenas noches y buena suerte, sobre la batalla mediática de Edward Munrow, director de informativos de la CBS, y el senador McCarthy, resulta un descorazonador reflejo de la perversión del poder, de la desconfianza y el temor a lo distinto y ajeno y la necesidad de recuperar los valores morales de los medios, evitando sobreponderar en exceso su carácter lúdico, obviamente necesario, sobre su valía como instrumento de comunicación objetivo e instructivo

Estas semanas pre-urnas no han hecho si no reafirmar mis postura. La política es un mal necesario, pero que su naturaleza endogámica no hace si no degenerar la especie ejecutiva y legislativa hasta tal punto que se hace necesario un reciclaje, ya sea a través del cambio generacional o de la redefinición del sistema. Mientras tanto, el domingo algunas personas se acercarán a las urnas a ejercer su derecho al voto -algunas lo habrán hecho ya por correo- y otras no lo harán, ya sea por la ausencia de derecho al sufragio, pereza, desinterés o ignorancia o quizás por su falta de confianza en el sistema y sus partícipes. Es la elección de cada uno. Es su derecho.

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Farenheit 451



Una de las revistas del séptimo arte más laureadas, pretigiosa, influyente, determinante en ciertos momentos de las historia del cine, Cahiers du cinema, ha sacado una edición española, con traducción de parte de los artículos publicados en la edición francesa, y con reportajes propias. Con ello, si mi debate sobre la continuidad de mi compra mensual de Cinemanía y sustituirla por Fotogramas está siendo arduo y internamente mil veces debatido, la aparición de la biblia del cine europeo no ha hecho si no multiplicar mis dudas. De momento, punto a favor de la publicación en la que dejaron su firma insignes como Truffaut o Rohmer, ya que uno de los colaboradores habituales será Diego Galán, el antiguo presidente del Festival de cine internacional de Donosti, y autor del recomendable libro Jack Lemmon nunca cenó aquí sobre sus experiencias en dicho cargo.

Ya de paso me compré el sexto número de los Cuadernos de Cine de Fotogramas, en esta ocasión centrado en los iconos del celuloide. Para completar el fin de semana cinematográfico he visto Match Point, Todos los hombres del presidente y La Reina, y las menos recomendables ¿Quién dijo que es fácil?, Spiderman 3 y Happy Feet.Y este fin de semana todo apunta a un maratón con la revisión de la trilogía de Kiewlowsky. Sólo me falta salir de copas con Gasset.

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Memoria letal

A partir de ahora no será recordado como el gol del año, del siglo o de la historia. A partir de ahora será recordado como el gol fantástico que se marcó en la semifinal de copa que el Barça perdió 4-0 en la vuelta.

PD: el Sevilla juega la final de Copa del Rey, de la UEFA y todavía compite por la Liga. Si pierde las tres competiciones, ¿se seguirá hablando del buen año del equipo o la depresión empapará a Sevilla? Me recuerda al Bayern Leverkusen en 2002.

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Los codiciosos

"Es tonta. Es una película tonta. Simplemente no hay mucho en ella. Una vez que lo analizas todo, no hay mucha historia, ¿verdad? La gente pensaba que Star Wars era igual de tonta. Pero no lo era…"(George Lucas sobre Spiderman 3, mientras se pregunta si colaría de nuevo copiar la trilogía)

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Los peores años de nuestra vida


Acaba de finalizar la participación del Baskonia en la Final Four de Atenas y sólo hay una palabra que puede definir el papel representado por el equipo: lamentable. Desde su primera participación en un final europea, el equipo ha ido desarrollando un juego cada vez menor. Si en la serie a cinco partidos contra la Kinder de Ginobili, un equipo inferior al finalmente campeón consiguió forzar un quinto partido con un cuarto encuentro memorable, en las sucesivas oportunidades el papel desempeñado ha sido de menor lustre. Tras unos años sin conseguir alcanzar las series finales, con la celebración en Moscú de la Final Four, Baskonia fue uno de los cuatro elegidos e incluso venció al anfitrión pero salió derrotado en la final ante un inconmensurable Maccabi de Jasikevicius. Tomó al año siguiente la revalida en Praga tras dejar al Panathinaikos en cuartos de final venciendo en el temible OAKA, pero esta vez hincó la rodilla en semifinales, nuevamente, ante los israelíes, con un juego efímero, liviano, reflejando un equipo desdibujado adoleciente de un desarrollo ofensivo claro. Al menos, el equipo limpió el hollín de ir a remolque de los macabeos durante la primera tanda en la final de los perdedores, venciendo al Barça y alcanzando el dudoso privilegio de nombrarse tercer mejor equipo de Europa.

Y este año... más de lo mismo. En realidad, menos aún, ya que, a pesar de que el abuso al que le sometió el anfitrión, Panathinaikos, no es comparable al del pasado campeonato, Baskonia sin la sección turca no ha conseguido vencer por el tercer puesto a un Unicaja diezmado, lastimado, lamiéndose las heridas del perímetro y de la pintura que han supuesto las bajas de Berni y Cabezas y la lesión de Santiago. La ausencia de un patrón ofensivo, la elevada dependencia de la estrella argentina, los pocos recursos alternativos, la tendencia a elegir la opción menos conveniente, la falta de carácter, la endeblez mental, son los síntomas de la enfermedad, al parecer, endémica. Y no parece que el cambio de patrón sea la cura, si no un placebo.

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La leyenda del santo bebedor

"A mí no me gusta que me digan 'no puede ir usted a tanta velocidad', 'no puede comer hamburguesas de tanto' o 'se le prohíbe beber vino', déjeme que decida por mí, que en eso consiste la libertad. Es como los letreros que dicen 'No podemos conducir por ti'. ¿Quién te ha dicho que quiero que conduzcas por mí? Las copas de vino que me tomo, déjeme que las tome tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie" José María Aznaren la entrega de la medalla de la Academia del Vino en Valladolid.

Está claro que nadie te dice cuanto debes de beber, Jose Mari. Que estuviera ebrio es la única explicación de que osara a pronunciarse de esa manera. No sé si es peor que se trate de un discurso populista por el lugar donde se pronunciaron esas palabras o que el ex-dirigente represente los tópicos retrogrados y arcaicos que se tratan de enterrar. Aunque dicen que los borrachos siempre dicen la verdad.

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